Catorce

3 abril, 2021 § Deja un comentario


La otra cara del retrato

Como Argos, el hombre sentado en un banco demasiado bajo para la extensión de las piernas, multiplica sus ojos. Y la pose lo inmoviliza. Nada en él sugiere movimiento. Los ojos de vidrio miran hacia arriba, buscan en las alturas, sin ver, lo que deberían buscar a ras del piso; los otros ojos, sin o con vidrios, por el doble arnés, la pose y la inmovilidad, parecen concentrados en un punto, un celular o las puntas de los zapatos, que limitan sus movimientos. Me inclino por el celular, lo mira sin ver. Este Argos contemporáneo, dominado por una quietud inquebrantable tiene la posibilidad de mirar en varias direcciones. Llegado el momento, de algún lugar de su cabeza sin pelo, brotarán otros ojos, con vidrios o sin ellos y ver será una evidencia. Sin embargo, la inmovilidad, me atrevería a asegurar que está tomado por ella, lo domina. El arnés doble sostiene los vidrios que miran hacia arriba, ¿sostiene también otros que miran al frente? Tal vez. Lo único evidente es que le sobran ojos para ver pero solo mira…

Retratos…

La otra cara del retrato no son retratos en el sentido de la representación, la técnica y seguramente la evocación. No son eso. Son fotografías que van y vienen, entre la función que cada uno construye de sí frente al mundo, y la mezcla con doce líneas de texto que no pertenecen al sujeto que las inspiró …

Dicen que la fila para recibir una cosa que  neutraliza “la cosa” es lenta y tomará años…

Próximas exposiciones, a partir del 11 de abril, en el Museo Maja de Jericó

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando las entradas etiquetadas con ver en .