Veintidós

29 mayo, 2021 § Deja un comentario


La otra cara del retrato

Mientras la mano sube y baja, sube y baja, él cierra los ojos y abre la boca para respirar. No respira por la nariz, respira por la boca. Cierra la boca y abre los ojos con la esperanza de ver su número en la pantalla electrónica. No lo ve. De nuevo la mano a la cabeza, al pelo, peina, despeina y espera. Repite movimientos, siempre en mismo el orden. Solo una vez, cuando aun tenía la mano sobre la cabeza, respiró por la nariz. A pesar de todo parece tranquilo. No desespera, no mira a lado y lado para ver si hay otros en las mismas circunstancias; espera sin mover músculos distintos a los del brazo, a los que activan la respiración, a los que abren o cierran ojos y boca. Entre movimientos de manos, ojos y boca, el cuerpo en receso, como si no fuera con él, está, seguramente, a punto de protestar, pero no protesta. Definitivamente es un hombre tranquilo. ¿Hasta cuándo?, por ahora la mano peina, despeina y espera ¿hasta cuándo?… 

Retratos…

La otra cara del retrato no son retratos en el sentido de la representación, la técnica y seguramente la evocación. No son eso. Son fotografías que van y vienen, entre la función que cada uno construye de sí frente al mundo, y la mezcla con doce líneas de texto que no pertenecen al sujeto que las inspiró …

… “Cosa” y paro ahí…

Exposiciones en el Museo Maja de Jericó

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