Silla 16

20 abril, 2019 § Deja un comentario


… El vaivén adormece el tiempo…

Salón con mecedoras

Llegué por azar mientras Aicardo barría el polvo debajo de la mecedora que elegí para descansar desde la puerta de entrada. El Salón de las Mecedoras se llamaría este salón en cualquier lugar del mundo, sobre todo si se trata de resaltar una de las habilidades más reconocidas de sus habitantes: la fabricación de sillas que se balancean y en su movimiento contribuyen a adormecer el tiempo. El Salón tiene unos diez metros por seis. Hay diecisiete sillas. De ellas, trece se mueven al vaivén del sentado. Seis esperan en el centro alrededor de una mesa que una planta con hojas y flores azules, adorna; no me atrevo a verificar si la planta es verdadera o eterna, no quiero herir la susceptibilidad de Aicardo preguntándoselo o haciendo el intento de comprobarlo al tacto. El resto de sillas en los costados del salón parecen destinadas a espectadores pendientes de la mesa central. A mi izquierda dos ventanales con repisa para conversar con quien esté del otro lado, entre ellos un piano; al lado del piano, tres mecedoras pequeñas reservadas para niños o ¿enanos? Encima del piano hay fotografías que registran momentos familiares. En la esquina opuesta un armario enorme, nuevo en apariencia, cerrado con candado. La base de una fotografía en blanco y negro coincide con la parte superior del armario nuevo. Representa un hombre de cabello negro pegado al cráneo, tirado en diagonal sobre la frente hacia el lado izquierdo; bigote corto; mirada fija, gélida, dura, pegada al frente; el vestido, típico tirolés, recuerda la imagen de un sátrapa disimulado. Con los pies levantados mientras Aicardo recoge el polvo rezagado, recordé que la noche de año nuevo tuve la visión de un general de la República con las mismas características de vestido y físicas: peinado, bigote corto, mirada fría, etcétera, del austríaco de la fotografía. No me atrevo a asegurar que el general se disfrazó para confirmar la creencia aquella que la última noche del año es el preludio de los siguientes. En la pared opuesta a las ventanas están la puerta de entrada al salón y otra ventana, pequeña, separadas por un tramo de muro donde un puesto de costura con máquina de coser incluida espera. Puerta y ventana conducen al patio rodeado de helechos. Aicardo terminó de barrer. Hace calor afuera, sin embargo, desaparezco entre los helechos…

Hechos…

Porter’s chair, silla de portero o page’s chair, silla de paje, es una silla cerrada en los costados, tapizada con paño oscuro y arco circular en la parte superior para facilitar su desplazamiento. Se fabrica en Inglaterra desde mediados del siglo XVIII…

www.museomaja.com
Anuncios

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando las entradas etiquetadas con Sillas mecedoras en .