Cinco

30 enero, 2021 § Deja un comentario


La otra cara del retrato

La barba y las gafas no ocultan su identidad “disneyciana”. Ni siquiera la incipiente calvicie, disimulada por el corte casi a ras, logra alejar la imagen del ratón convertido en personaje de fama. En la falta de la mitad del añadido que lo identifica con el personaje está el drama. Toma tiempo caer en la cuenta. Como ocurre en las ciudades super pobladas las salas de espera obran como punto de encuentro aunque nadie hable con nadie y tampoco nadie mire a nadie porque se supone que estamos allí por lo mismo. Conocer al otro o entablar conversación es llover sobre mojado. El personaje, Miguel debe ser su nombre, Mikey para los cercanos, estaba allí cuando ocupe la banca tras él. Lo hice sin intención alguna, por eso me tomó algún tiempo notarlo, sin embargo cuando lo hice ya no fue posible, para mí, evitar mirarlo. Para él, esconder la angustia que le causaba la ausencia del apéndice era el drama. Los ojos llorosos detrás de las gafas, la boca escondida, la nariz como la del ratón, las orejas expandidas a la espera de escuchar un llamado lo delataban. Entonces descubrí la razón de su presencia allí, esperaba reponer el apéndice perdido…

Retratos…

La otra cara del retrato no son retratos en el sentido de la representación, la técnica y seguramente la evocación. No son eso. Son fotografías que van y vienen, entre la función que cada uno construye de sí frente al mundo, y la mezcla con doce líneas de texto que no pertenecen al sujeto que las inspiró …

Y la “cosa” ahí, distinta, dicen, pero ahí…

El número 10 de Ficción La Revista circula ya. (Click aquí)

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando las entradas etiquetadas con Salas de espera en .