Veintiuno

22 mayo, 2021 § Deja un comentario


La otra cara del retrato

El pelo largo del pasajero en el puesto de adelante es el resultado de una apuesta con un amigo. Una apuesta sencilla: el primero que se corte el pelo, siquiera las puntas, pierde. Uno pensó que ganaría y el otro, pensó lo mismo. Han transcurrido más de cinco años desde la noche en que hicieron el pacto porque una muchachita, que ya se fue con un man que vino de otra parte, les dijo que el que ganara sería su amor de por vida. Tal vez, ella sospechó, como los apostadores, que la cosa no iba a durar y que cualquiera estaba bien, los dos le gustaban. Todo se complicó tres años después de lanzada la apuesta, cuando uno propuso al otro que se cortaran el pelo. La muchachita estaba presente y se opuso al arreglo, incluso llegó a insinuar al oído de uno que esperara a que el otro cayera dormido y lo mismo insinuó al otro; cuando uno de ellos se durmiera, no le cortaría la cabeza como Judith a Holofernes, le cortaría solo el pelo y declararía ganador al otro. Pero nadie durmió esa noche. Cansada de esperar la muchachita se fue con el man que vino de otra parte. Por lo visto, aun hoy, la apuesta sigue…  

Retratos…

La otra cara del retrato no son retratos en el sentido de la representación, la técnica y seguramente la evocación. No son eso. Son fotografías que van y vienen, entre la función que cada uno construye de sí frente al mundo, y la mezcla con doce líneas de texto que no pertenecen al sujeto que las inspiró …

… La “cosa” no para y el paro tampoco…

Exposiciones en el Museo Maja de Jericó

¿Dónde estoy?

Actualmente estás explorando las entradas etiquetadas con Holofernes en .