Texturas en el Museo

27 octubre, 2018 § Deja un comentario


Las Texturas Urbanas, dibujos a pluma en marco negro, estarán en el Museo de la Universidad de Antioquia en el marco del 44° Premio Salón Nacional de Artes hasta el 30 de octubre de 2018. Las Texturas Urbanas, finalistas de esta convocatoria al lado de obras destacadas de dibujantes nacionales y extranjeros, son tres composiciones de veinticuatro dibujos, cada una acompañada de un texto que narra cómo, cuándo, dónde y por qué las texturas aparecen, se construyen, se mezclan, evolucionan y suscitan los textos que las acompañan. Las Texturas son, quizá, una manera de “Dibujar la palabra” como el título de la exposición de Eduardo Arroyo…


… Dibujo en una libreta que llevo en el morral. Dibujo desde hace tiempo, años seguramente. Puedo decir que he dibujado todo. Cada dibujo pasa por el vaivén del momento, por la imaginación y por una práctica visual que evoluciona. He dibujado caras, retratos, instantes, objetos. Después de mucho tiempo me apliqué a dibujar planas con líneas cortas seguidas unas de otras con la misma inclinación de lado a lado de la página en la libreta que llevo en el morral. Al terminar cada fila de líneas cortas, dibujo otras en el renglón siguiente tan cortas como las anteriores y con inclinación en sentido contrario. Este ejercicio, es un ejercicio, lo llamé planas. Llené múltiples hojas con planas, varias libretas. De los trazos que iban de lado a lado de la hoja comenzaron a surgir formas y texturas, hasta que aparecieron otras densidades. Las formas se compaginaron entre ellas y dieron lugar a situaciones, sombras, paisajes, presencias. Los dibujos se hicieron abigarrados, las formas complejas, aparecieron otras texturas y volúmenes y las presencias, al menos para mí, fueron evidentes…(Texto blanco sobre fondo rojo)


… Los dibujos son una mezcla de texturas, sin orden aparente, que en ocasiones combinan y en ocasiones no. Tinta negra y pluma. Ahora que menciono la pluma y la tinta caigo en la cuenta de que me atrae más que el lápiz, el carboncillo, el pastel, el óleo o el acrílico. En mi memoria de dibujante el trazo inicial de un dibujo con tinta, que no se puede borrar, que desde el primer impulso está como y donde está, y al no permitir corrección impone la forma, me atrae. Me atrae la contingencia de lo indeleble más que la posibilidad de corregir, borrar o variar sobre la marcha. Lo que comenzó con planas de trazos iguales como un ejercicio se convirtió en construcciones donde la tensión de la sombra sin objeto impera. En ocasiones las texturas se confunden y asumen una dirección inesperada; en ocasiones se quedan quietas y no pasa nada. Entonces dudo. Los dibujos son el resultado de lo que sucede alrededor. No buscan identificar objetos, personas o lugares. Lo que representan es lo que sucede, lo que se oye o se ve, incluso lo que se siente… (Texto amarillo sobre fondo azul)


… Las texturas se construyen mientras el mundo circula alrededor. Mientras escucho conversaciones. Mientras me hablan y respondo a medias. He visto personas mirar por encima de mi hombro, sin decir nada, lo que dibujo en las libretas. Quizá esperan una explicación que no llega porque yo tampoco sé para dónde van las líneas y las formas que aparecen y esperan. En ocasiones dejo la libreta a un lado mientras miro la mujer que pasa, el hombre que se aleja, la joven que chatea. En ocasiones es lo contrario. Dejo la libreta o el celular a un lado y espero. Los trazos y las historias se definen al azar del momento, con frecuencia de la hora. No es lo mismo esperar, acción recurrente por excelencia, a las nueve de la mañana que a las cinco y media de la tarde. Esperar tiene algo de inquietante. La lentitud irreversible del tiempo hace mella en las figuras que se descomponen. En los lugares públicos donde nadie mira a nadie pero, sin que lo noten, todos miran a todos. La espera es una suerte de vitrina donde todo es visible, donde la curiosidad disimulada abunda, donde las texturas viven… (Texto azul sobre fondo amarillo)
A pesar de que la Exposición está a punto de terminar, esta Marginalia es una invitación a visitarlas en el Museo de la Universidad de Antioquia hasta el 30 de octubre…


Argumento. “… Escribir es, para mí, lo mismo que dibujar, anudar las líneas de tal suerte que se transformen en escritura o desanudarlas de tal suerte que la escritura devenga dibujo…” Escribió Jean Cocteau en “Opio. Diario de una desintoxicación”… de ahí en adelante empezó todo…
Pierre Alechinski, pintor belga, dice que la margen, él la llama “Marginalia”, es el espacio alrededor del cuadro donde se anotan historias, nombres, resúmenes, agregados, fechas o datos que conducen al interior de la obra Edgar Allan Poe recopiló en un pequeño libro titulado “Marginalia” reflexiones que en ocasiones publicó en revistas Graham Greene apuntaba tramas y diálogos para sus novelas o divagaba sobre política y cine en las márgenes de los libros que tenía a mano…

© Saúl Álvarez Lara 2018

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