Humberto Pérez Tobón

21 julio, 2018 § 1 comentario

Hoy, por esos avatares de la vida, publico este texto que también salió en la Revista Unaula 37 de 2017.

Humberto Pérez Tobón es un colombiano importante, sin embargo poco conocido a pesar de haber ganado premios internacionales y tener obras en colecciones públicas y privadas dentro y fuera del País. En la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de 1998 en Florencia, Italia, recibió el Premio Lorenzo El Magnífico en la categoría Vida y Obra.
Nació en Rionegro y vivió su juventud en la Medellín de los años treinta y cuarenta, cuando aun la quebrada Santa Helena corría al aire libre por el centro de la avenida La Playa y los medellinenses paseaban por sus riberas arborizadas o iban a escuchar con reverencia a Beniamino Gigli, el tenor italiano, en grabaciones de la RCA alrededor de un gramófono de manivela en una sala cercana a la Plazuela de San Ignacio. Es importante este detalle porque de la afición por la ópera y su teatralidad resulta la inclinación a la puesta en escena de sus obras posteriores, sobre todo las que hacen parte de El Teatro Leve.


En la primera mitad de los años cincuenta viajó a Estados Unidos y casi inmediatamente frecuentó el Art Center School of Design de Pasadena, California. Estudió ilustración, dibujo con modelo y practicó las técnicas clásicas, pero su inclinación por el dibujo llevó siempre la delantera. Todos los días, a partir de aquellos años, Humberto Pérez dibuja, pinta, raspa lo pintado y vuelve a dibujar y a pintar hasta lograr texturas luminosas, composiciones próximas al movimiento, cielos cambiantes y personajes que, como actores de teatro o de ópera, esperan los tres llamados para dar inicio a la escena. En los trazos que dan forma a las expresiones, a las miradas, al paso de las horas en el paisaje, incluso en los detalles mínimos de las máquinas que abundan en su obra, la sutileza y precisión son evidencia de una maestría elaborada con paciencia. Humberto Pérez, un dibujante excepcional, dice que es ilustrador y aunque no lo afirma pero está presente en sus obras, también es narrador. Sus pinturas y dibujos revelan una estrecha relación entre imagen y narración. Cada pintura, cada dibujo es el comienzo o el desenlace de una historia venida de su imaginario desbordante. En este mundo donde imágenes, sonidos y movimientos se encuentran, se sobreponen, se suplantan, se recrean, la obra de Humberto Pérez es la escena donde las cosas pasan, donde nada es estático; donde el correr del agua, el murmullo de las voces, igual que el sonido interminable de las máquinas se escucha. Los personajes de este teatro, hombres y mujeres, se miran, quizá hablan, observan. Sus pinturas y dibujos son el lugar donde la imaginación compagina la llamada realidad y la ficción.


Todos los caminos llevan al Teatro Leve. Por supuesto están las coincidencias y los encuentros. Con Humberto Pérez, sucedió una tarde de verano en tierra fría cuando me mostró, en su estudio del Oriente Antioqueño, los cuadros que pintaba sobre madera con la técnica de los maestros del Renacimiento. Parecían ejecutados en el instante de la acción. Los personajes sólo esperaban que una voz diera la entrada. Aquellos eran personajes de un Teatro que sugiere situaciones a veces fantásticas; narradores en escena de un Teatro donde las historias, quizá con diferencias de una versión a otra, es lo natural, abundan. Así es el teatro, así es el arte. Aquella tarde surgió el Teatro Leve como el encuentro entre la imagen que ya existe y la historia que se construye entre los colores, las texturas, las formas, los cielos, las nubes, los personajes. 
“…Deberíamos hablar menos y dibujar más…” Me dijo aquel día.

Lo visito con frecuencia en su estudio. En ocasiones me espera en la puerta de su casa al final de una corta colina. También me espera en el estudio. Me recibe siempre con la expectativa de lo que vamos a ver, sobre lo que vamos a conversar: “… Lo tenía por aquí… un paquete de dibujos que no te imaginás…” me dice para entrar en el tema. Durante sesenta años o más Humberto Pérez dibuja todos los días desde el amanecer hasta la hora en que, frente al televisor para ver una película, que quizá no ve, aprovecha para dibujar en alguna de las libretas que siempre tiene a mano. De ese hacer constante resultó una manera de ver y de narrar. Dibujar y conversar son sinónimos en su obra. Desde muy joven lleva en su equipaje la necesidad de mirarlo todo, de dibujarlo todo. Aun hoy, entre los cartapacios de dibujos realizados a lo largo de los años es posible encontrar en papel amarillo, por el paso del tiempo, algunos de sus primeros dibujos. Dibujar ha sido la constante y tal vez por eso, porque no ha dejado de hacerlo un solo día, solo unos pocos de los dibujos elaborados hasta el más mínimo detalle o con trazos rápidos que sugieren figuras, situaciones, grupos o máquinas, tienen firma o fecha. Quizá porque dibujar fue siempre tan natural como conversar o caminar. Durante los años que trabajó como Director Creativo de su empresa publicitaria llevó una libreta a todas partes; en las reuniones con clientes dibujaba, mientras hablaba por teléfono dibujaba y cuando no tenía libretas lo hacía en papeles sueltos que recortaba al tamaño del bolsillo.

Dibujar, su actividad principal, es como hablar para la mayoría. Con letra que a primera vista parece dibujada anota reflexiones de los maestros del Tao o del Zen y también de los grandes pintores del Renacimiento en recortes de papel que luego pega en las paredes de su estudio. Son reflexiones que mezcladas con otras de su propia cosecha guían su mano, su mirada o su sentimiento, mientras dibuja. De la misma manera que hay quienes hablan duro, murmuran, hablan rápido o repiten, Humberto Pérez dibuja a lápiz, al carboncillo, a la pluma, con colores o tinta o por capas que luego elabora como construyendo frases que se acercan a la textura, al color, al tacto. Y como aquellos que se repiten al hablar, Humberto Pérez se repite al dibujar, es posible decir que dibuja siempre lo mismo, que tiene una fijación por la anatomía y la figura humana, que dedicó horas a copiar de libros de anatomía, las proporciones, los huesos, los músculos, la cabeza, el torso, los miembros, las manos y los pies, incluso los dedos y las uñas. La multitud de hojas con sus estudios de anatomía y anotaciones alrededor de los dibujos son una muestra de su dedicación al eje recurrente en su obra: la figura humana.
Para Humberto Pérez dibujar es mantener una relación constante con sus personajes. Es conversar con ellos de los temas que lo apasionan. Sin embargo, dibujar no solo requiere de la constancia y el talento presentes en cada hoja de la multitud que guarda en su estudio; requiere de una imaginación a prueba de todas las técnicas y las situaciones; no hay un dibujo que no lleve, como en una conversación de amigos, a una historia, a una situación venida de su ficcionario infinito. Quizá por todo esto la frase que me dijo aquella tarde no tiene aplicación: “…deberíamos hablar menos y dibujar más…” y no tiene aplicación porque sus trazos, texturas y colores son palabras de una conversación permanente con sus personajes…

Argumento.
Los homenajes se hacen en vida, dijo el personaje en escena… Pero la vida pasa, respondió el otro que, quieto a su lado, espera… Como en una pintura de Humberto Pérez, cuando dos personajes conversan, comienza la historia…
Pierre Alechinski, pintor belga, dice que la margen, él la llama “Marginalia”, es el espacio alrededor del cuadro donde se anotan historias, nombres, resúmenes, agregados, fechas o datos que conducen al interior de la obra Edgar Allan Poe recopiló en un pequeño libro titulado “Marginalia” reflexiones que en ocasiones publicó en revistas Hace pocos días me enteré de que Graham Greene apuntaba en las márgenes tramas y diálogos para sus novelas o divagaba sobre política y cine…

© Saúl Álvarez Lara / 2017

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§ Una respuesta a Humberto Pérez Tobón

  • Victoria Ortiz dice:

    Saul, un saludo. Gran articulo sobre Humberto Perez has escrito, se merece aun en vida gran reconocimiento . Te comento, ahora organizo con Felix Angel y otros artistas grabadores del Area Metropolitana una Feria de grabado, ojala para Octubre. Si Humberto tiene obra grafica en cualquiera de estas tecnicas de grabado, xilograbado, serigrafia, impresion digital, litografia, me encantaria incluir algunas.
    Recuerda mi tel f5614022, cel 3015709325. Aun estamos buscando donde realizarla ya q los lugares dedicados al arte ya tienen espacios comprometidos, buscamos aunque sea bodega, si te enteras de un espacio q albergue alrededor de 60 artistas me comunicas, por favor. Saludos Victoria

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